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Montenegro: Chernobyl no es solamente una serie de tv. Es algo que puede ocurrir

Es algo que puede ocurrir en Atucha I y Atucha II en la zona más poblada de Argentina, o en Embalse, en la provincia de Córdoba.

Fundación para la defensa del ambiente

Córdoba (Argentina), domingo 23 de junio de 2019

 

 

FUNAM:

"Si Mauricio Macri firma contrato con China para construir  

un nuevo reactor nuclear en Argentina la operación sería ilegal e inválida"

y por lo tanto "debe ser denunciado ante la Justicia".

 

El Dr. Raúl Montenegro, presidente de FUNAM, enfatizó que el Estado

"no puede firmar ese contrato sin previo estudio de impacto ambiental

y sin audiencia pública".

 

Alertó además que "cualquiera" de las actuales tres centrales nucleares de potencia, Embalse, Atucha I y Atucha II "puede sufrir el peor accidente o evento nuclear, nivel 7 en la escala internacional del INES, afectando a quienes viven en un radio de 500 a 700 kilómetros alrededor de cada planta,

incluidos Uruguay y en parte Chile".

 

Montenegro denunció finalmente que el gobierno nacional "no ha preparado a la población para enfrentar ese peor accidente o evento nuclear para evitar que se conozcan los riesgos reales. Se limita a hacer simulacros de accidente leve

10 kilómetros alrededor de cada central".

 

 

Córdoba y Buenos Aires (Argentina), Montevideo (Uruguay) y Santiago (Chile), domingo 23 de junio de 2019. La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM), una ONG con status consultivo en Naciones Unidas y ONG de consulta de MARA (Movimiento Antinuclear de la República Argentina), indicó que "Si Mauricio Macri firma contrato con China para construir un nuevo reactor nuclear en Argentina la operación  sería ilegal e inválida" y por lo tanto "debe ser denunciado ante la Justicia". Además "a tan pocos meses de que finalice su mandato tomar este tipo de decisiones es inaceptable".  

 

El Dr. Raúl Montenegro, presidente de FUNAM y premio Nóbel Alternativo 2004, enfatizó que el Estado "no debe firmar ese contrato sin previo estudio de impacto ambiental, sin audiencia pública y sin tener licencia social. Es inconcebible que el presidente Mauricio Macri vaya a violar con tanta impunidad la Ley Nacional de Ambiente y la legislación de la provincia de Buenos Aires, y que le importe tan poco la seguridad de millones de Argentinos. Chernobyl no es solamente una serie de televisión. Es algo que puede ocurrir en Atucha I y Atucha II en la zona más poblada de Argentina, o en Embalse, en la provincia de Córdoba, el primer reactor de América Latina con vida ampliada por otros 30 años".

 

Recordó que en Estados Unidos "los trámites de evaluación de impacto ambiental para nueva central nuclear demandan 12 años como mínimo, 3 de los cuales destinados a consultas públicas. En Argentina el gobierno lo reduce al ilegal trámite de firma de un contrato en China".

 

Reiteró que "cualquiera" de las actuales tres centrales nucleares de potencia, Embalse, Atucha I y Atucha II "puede sufrir el peor accidente o evento nuclear, nivel 7 en la escala internacional del INES, afectando a cientos de miles de personas que viven en un radio de 500 a 700 kilómetros alrededor de cada reactor. Se verían afectadas varias provincias Argentinas, parte de Uruguay e incluso Chile, pues las nubes de material radiactivo podrían contaminar los glaciares andinos que proveen de agua potable a ambos países".

 

"Lo que tampoco explica el gobierno nacional ni las autoridades del sector nuclear es que si un avión comercial de gran porte, por ejemplo un Boeing 767 o un Airbus 320, chocara contra el depósito externo de combustible nuclear agotado, por ejemplo en Embalse, no tendríamos el equivalente a un Chernobyl, sino a una decena de Chernobyl como mínimo".

 

Agregó que las centrales nucleares de potencia "tienen dos fuentes de riesgo extremo, en primer lugar los materiales altamente radiactivos contenidos en el corazón de los reactores, y en segundo lugar los depósitos –también altamente radiactivos- de combustible nuclear agotado. En Embalse por ejemplo los depósitos están menos protegidos que los reactores".

 

Montenegro denunció finalmente que el gobierno nacional "no ha preparado a la población argentina para enfrentar ese peor accidente o evento nuclear porque no quiere que se  conozcan los gravísimos riesgos reales. Se limita a hacer simulacros de accidente leve 10 kilómetros alrededor de cada central. Los gobiernos anteriores y el actual no solo dejaron sin preparar a la población y a los medios de comunicación: también carecemos de una red de hospitales y médicos entrenados para tratar las miles de víctimas por radiación que provocaría el peor accidente o evento nuclear posible".

 

"Ante tanta impericia e irresponsabilidad, desde FUNAM elaboramos un Plan Ciudadano para enfrentar accidentes y eventos nucleares en 2011 sin que el Estado reaccionara desde entonces". El trabajo original con el mapa de las zonas que podrían verse afectadas puede observarse en varios links, entre ellos:

 

http://archivo.argentina.indymedia.org/uploads/2012/08/plan_ciudadano_para_actuar_en_caso_de_accidente_nuclear.pdf

 

Argentina ya tuvo el peor accidente nuclear de América Latina y Caribe,

y la primer víctima de la región

 

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA) y la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) han mantenido un sistemático y sugestivo silencio sobre el peor accidente nuclear registrado en América Latina y Caribe, ocurrido en el reactor nuclear de investigación RA-2 del Centro Atómico Constituyentes, en la provincia de Buenos Aires. Afortunadamente no hubo emisión de materiales radiactivos fuera del reactor.  

 

El Dr. Raúl Montenegro indicó que "ese accidente por falla humana no solo le costó la vida a un operador, sino que otras 17 personas también recibieron radiación Gamma y neutrones. Argentina tiene el dudoso privilegio de tener la primera víctima de un accidente nuclear. Ocurrido al final de la dictadura cívico militar –el 23 de septiembre de 1983- ese accidente alcanzó el nivel 4 de la escala del INES, cuando el de Chernobyl, sucedido tres años después, fue nivel 7".

 

No hay ningún valor de radiación ionizante que sea seguro. Hasta las descargas rutinarias de Embalse y Atucha I representan un riesgo.

 

El Dr. Raúl Montenegro indicó que la firma del contrato para la construcción de un reactor nuclear chino "que seguramente sería un Hualong One a uranio enriquecido no es solamente ilegal sino también una bofetada a la sociedad, pues se haría sin licencia social y con un reactor chino prácticamente experimental. Todos seríamos conejillos de Indias".

 

"Peor aún, los gobiernos anteriores y el actual de Mauricio Macri nunca le explicaron a la sociedad que en materia de radiación ionizante –la radiación que desprenden los materiales radiactivos naturales y los artificiales creados en los reactores, y hasta la radiación cósmica procedente del espacio- no hay ningún nivel de dosis inofensivo. Desde el año 2006 sabemos, por las Academias de Ciencias de los Estados Unidos, que cualquier dosis implica un cierto riesgo para la salud, en especial cáncer (ver el documento BEIR VII Segunda Fase de las citadas Academias de Ciencias). Por esa causa los organismos de protección radiológica como ICRP, UNSCEAR y BEIR crearon la noción de dosis aceptables, es decir, valores que producen una cantidad de enfermos y muertes pero que se aceptan para poder permitir el desarrollo de la tecnología nuclear".

 

El Dr. Raúl Montenegro indicó que "incluso las emisiones rutinarias de Embalse, Atucha I y Atucha II pueden provocar daños. Los directivos de esas centrales aducen que sus descargas están autorizadas, pero no explican que aún esas bajas dosis pueden enfermar y producir eventualmente cáncer". Recordó que un estudio reciente realizado para el gobierno de Alemania (2008) "demostró para niños que viven dentro de los 5 kilómetros de distancia de 16 reactores nucleares un aumento de 1,6 veces en los casos de cánceres sólidos y de 2,2 veces en las leucemias. En Argentina, en cambio, no se han hecho estudios epidemiológicos independientes alrededor de Atucha I, Atucha II y Embalse. El gobierno le tiene miedo a los resultados".

 

FUNAM recordó que los residuos artificiales altamente radiactivos que producen los reactores nucleares de potencia "son peligrosos por más de 2.400 siglos" y que en Argentina "no existe un organismo de control verdaderamente independiente pues la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) está comprometida con el programa nuclear de Argentina, y las provincias no controlan".

 

Prof. Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo

 

FUNAM
Fundación para la defensa del ambiente
Environment Defense Foundation
Casilla de Correo 83
Correo Central, (5000) Córdoba, Argentina.
 
FUNAM es una ONG fundada en 1982.
Tiene status consultivo en ECOSOC (Naciones Unidas, Nueva York).
FUNAM es Premio Global 500 de Naciones Unidas (1987).

 
FUNAM is a NGO created in 1982.
FUNAM has consultative status at ECOSOC (United Nations, New York).
Global 500 Award from United Nations (1987).

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